3 de marzo de 2024

Munro – Argentina

Vuelta a clases «administradas» en el AMBA: qué le propuso Trotta a Alberto Fernández

Si bien Educación pretende el retorno a las escuelas del Gran Buenos Aires desde el 3 de mayo, la decisión dependerá del avance de la curva de contagios.

Bien sabido es que el ministro de Educación nacional, Nicolás Trotta, pedía cerrar las escuelas como última alternativa en un contexto de crecimiento de los contagios y aplicación de restricciones para relantizar la segunda ola de coronavirus. No fue así y el DNU presidencial dispuso la suspensión total de las clases presenciales para todo el AMBA.

A una semana de que venza el decreto, el ministro se reunió con el presidente Alberto Fernández e insistió con el retorno de los chicos a las escuelas, en principio del Gran Buenos Aires porque en la Ciudad continúan abiertas debido a la desobediencia del gobierno porteño primero a la decisión presidencial y luego al fallo de la Justicia Federal del martes por la noche que desestimó la orden de clases presenciales de la justicia porteña.

En esta «guerra» política en medio de un año electoral y donde los chicos quedaron de rehenes porque para la gestión capitalina la vuelta a las clases presenciales desde febrero no impactó en el feroz crecimiento de casos de coronavirus en el último mes y a una velocidad nunca vista hasta el momento, Trotta analizó con el jefe de Estado alternativas de cara a un eventual retorno a las escuelas si las restricciones aplicadas este mes muestran cambios en los próximos días en la curva de contagios.

También analizaron la presencialidad cuidada en todo el territorio argentino, y en ese sentido el ministro fue enfático: «No hay que aplicar cambios en el resto del país con las clases porque fueron exitosas, al menos por el momento», confiaron desde su entorno a este portal.

Respecto a la situación metropolitana, Trotta le llevó al Presidente la agenda de una «presencialidad administrada» desde el 3 de mayo para que los chicos retornen a las escuelas pero de forma gradual.

«La idea es reducir la circulación en aquellas zonas que presenten mayor riesgo epidemiológico debido al crecimiento exponencial de casos, pero sosteniendo las clases presenciales», subrayaron voceros de Trotta a minutouno.com. Y ¿cómo sería ese retorno gradual? A modo de ejemplo, señalaron que en lugar de tener clases los 5 días de la semana, sean 2 o 3 días, o bien en lugar de que concurran todos los niveles diariamente, vayan regresando de forma escalonada, algunos grados a la vez.

De todas formas, explicaron que Nación lo que hace es fijar el pedido de «presencialidad administrada» pero luego cada jurisdicción, en este caso la Provincia y la Ciudad, serán los encargados de fijar el esquema de esa gradualidad.

Lo hablado hoy entre el ministro y el jefe de Estado no es más que lo planteado en el Consejo Federal de Educación la semana pasada a todos los titulares de las carteras educativas.

Trotta señaló que en aquellos territorios en los que, como resultado de la evaluación integral de riesgo epidemiológico y sanitario, resulte necesario disminuir la circulación de personas a fin de mitigar la propagación del virus SARSCoV-2, se tendrá en cuenta una serie de modificaciones.

Y enumeró:

  • Que se solicite la colaboración de las familias para circunscribir la circulación de estudiantes a la asistencia escolar. Esta medida es fundamental toda vez que por el momento los datos muestran que las escuelas son espacios de detección de casos pero no de multiplicación de contagios y que los mayores contagios se producen en espacios de socialidad sin control sanitario ni cumplimiento de protocolos.
  • Que de ser necesario profundizar las restricciones, las autoridades educativas podrán administrar distintas herramientas de restricción parcial de la presencialidad que contribuyan a reducir la circulación de personas, atendiendo a las particularidades de cada nivel educativo y los grupos priorizados para la asistencia presencial acordados por el CFE.
  •  Disminución de la frecuencia de asistencia presencial de toda la población escolar.
  • Sostenimiento del régimen actual de asistencia de los grupos priorizados para el retorno retorno a clases presenciales en la Res 386, art 5 y disminución de la frecuencia de asistencia presencial de los grupos restantes.
  • Sostenimiento del régimen actual de asistencia de los grupos priorizados para el retorno a clases presenciales y suspensión de asistencia presencial de los grupos restantes.
    • Que las medidas de restricción del actual régimen de presencialidad se tome por un término definido, y
  •  Que de ser necesario suspender de manera completa la presencialidad por un período definido, las escuelas se mantengan abiertas, con guardias de los equipos directivos y docentes de manera de asegurar el intercambio de actividades, materiales y devoluciones con estudiantes y familias y la distribución de alimentación cuando corresponda.

Tras el planteo de Nación, la Ciudad diagramó un plan en caso de que tengan que recurrir a la presencialidad administrada, si la Corte Suprema de la Nación falla a favor del DNU presidencial, o bien si falla a favor del gobierno porteño pero luego es la propia administración de Rodríguez Larreta quien decida llevar adelante este esquema por el empeoramiento de la situación epidemiológica, si eso ocurra.

La propuesta de la Ciudad contempla 4 escenarios, donde se priorizan las clases presenciales de forma diferente. En el peor caso, se recorta el 73% la presencia de los chicos a las aulas y en el mejor escenario sólo el 23% quedaría afuera por un lapso de tiempo de las escuelas.

Éste es el plan de la Ciudad:

Fuente: m1