8 de febrero de 2023

Munro – Argentina

Cristina Kirchner lanzó una reedición del Qunita: «Será mucho mejor que el original»

Con Martín Insaurralde, en Lomas de Zamora

«Qunita para mi fue un programa de los más caros a mi corazón. Esta reedición de Qunita 2 me gusta más que la de 2015. Todo programa se puede mejorar y ampliar. Va a garantizar el control prenatal desde el primer trimestre, es un adelanto sustancial», afirmó la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner en el marco del lanzamiento de un plan del municipio bonaerense de Lomas de Zamora basado en el programa «Qunita».

En ese sentido, destacó la mejora del plan: «Ni que hablar de la intervención de internas e internas del servicio penitenciario bonaerense para incorporar a esos internos a un trabajo productivo y solidario. Esto demuestra que todo puede ser mejorado y ampliado. No hay necesidad de eliminarlo o destruirlo».

Según aclaró antes el gobernador bonaerense Axel Kicillof, este plan se diferenciará del anterior porque acompañará a las personas gestantes en los tres meses antes del nacimiento. En este caso, habrá una inscripción previa «para garantizar que haya un seguimiento médico». Este cambio surgió porque un estudio reveló que «un 60 por ciento de las personas no se hacían los controles. 

Mauricio Macri y la deuda externa

En su discurso, la vicepresidenta dedicó un tramo importante a cuestionar los fuertes niveles de endeudamiento provocados por el expresidente Mauricio Macri durante sus cuatro años de Gobierno, quien en su momento había intentado responsabilizar al Frente de Todos por la crisis económica.

«El día posterior a haber ganado las PASO provocó la ira de quien entonces era Presidente, que salió a dar una conferencia de prensa donde fue tal la sarta de barbaridades que dos días después pidió perdón a los argentinos arguyendo que estaba cansado», recordó, y precisó: «se comenzó a instalar que porque había ganado el Frente de Todos teníamos un problema que no había confianza y los capitales se iban. Mentira. Esto había empezado el año anterior».

Al repasar los datos económicos, la expresidenta detalló cómo se instaló la timba financiera durante el macrismo a través de un gráfico: «Esto es el ingreso de capitales en el año enero 2016. Hacía 22 días que nos habíamos despedido en aquella plaza memorable del 9 de diciembre de 2015. En enero de 2016 comienza el endeudamiento. Miren lo que es esta montaña de endeudamiento. ¿Saben donde está el pico? En el 2018″.

Sobre esos datos, indicó que en ese año «advierten que no le van a renovar el endeudamiento y anuncian en mayo de 2018 que van a recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI) porque venían en picada» momento en que se produce «la caída».

«Todo esto es la fuga de los capitales especulativos. El día de la bandera, pobre Manuel Belgrano, anuncian que acordaron con el FMI aquel famoso préstamo de 57 mil millones de dólares, de los cuales ingresaron 45 mil. En el endeudamiento el Frente de Todos no tuvo nada que ver. El haber ganado las elecciones es parte de ese fracaso y ese endeudamiento que la gente percibió como un gran fracaso».

Y resumió: «El 1 de septiembre crearon una restricción para comprar hasta 10 mil dólares, después del 28 de octubre cuando se habían ido del país 22.524 millones de dólares. Presten atención argentinos, el refunfuñado no va a pagar esto, lo vamos a pagar todos y todas».

La transición entre Mauricio Macri y Alberto Fernández

En otra parte de su exposición, Fernández cuestionó en duros términos la forma en que Mauricio Macri no cumplió con su rol institucional tras perder las elecciones en el marco de la crisis cambiaria.

«¿Qué hicimos en el FDT entre ese lapso mientras se rifaba alegremente el país? ¿qué hizo Alberto Fernández? En un ejercicio de responsabilidad institucional salió a decir que el precio del dólar estaba bien y comenzó a comportarse en los hechos como Presidente y el otro siendo Presidente se comenzó a comportar como un político de la oposición, a dejar que se llevaran la guita. Los dólares fluían desde las arcas del Banco Central», se lamentó.

Al repasar ese momento, sostuvo que si bien ella lo vio la actitud de Alberto Fernández como un acto de «responsabilidad política» muchos compañeros hablaron de «ingenuidad política» y que «viendo el tiempo transcurrido y cómo tratan a este Gobierno los que hicieron estas cosas y los medios de comunicación, esos compañeros que hablaron de ingenuidad algo chiquito de razón tenían».

El uso político de la pandemia

Hacia el final, la vicepresidenta advirtió sobre el uso de la pandemia llevado a cabo por dirigentes de la oposición en coordinación con los medios de comunicación.

«Así como se dedicaron a decir que la plata se había ido porque no tenían confianza en el FDT se dedicaron a construir un nuevo relato: que los problemas que tiene la argentina son culpa de la cuarentena, no de la pandemia, con una formidable maquinaria mediática que la conozco», alertó, aunque aclaró que «no la asombra ni sorprende» ya que lo sufrió «en carne propia.

Sobre este punto, graficó que «la maquinaria mediática es destinada a que la gente esté convencida que lo que pasa en Argentina pasa acá y no pasa en ninguna parte del mundo» y citó como un ejemplo para plasmar su ideas las declaraciones de Marcela Tinayre, hija de Mirtha Legrand, sobre cómo se atraviesa la crisis por la pandemia en Francia.

En el reportaje publicado en el diario Clarín, Tinayre explica que la llegada de Messi al país fue muy importante porque la crisis económica, ya que «los locales están vacíos y en alquiler», que los precios están «altísimos» y que «en la vida diaria suceden casi las mismas cosas que en nuestro país», al hacer hacer alusión a Argentina.

«Su sorpresa frente a lo que pasaba era genuina. Si esta persona de alto poder adquisitivo, que tiene relaciones en el mundo creía que las cosas que pasaban en el país solo pasaban acá y le sorprende que en Francia pasa lo mismo, claro, esa mujer está sometida al mismo bombardeo mediático todo el día diciendo ‘lo que pasó acá no pasó en ningún lado’. Lo vemos con respecto a todos. Con respecto a la economía, la vacunación, los cuidados», subrayó la expresidenta.

¿No será hora que paren un cambio?

Al describir la especulación y uso electoral de la pandemia, la expresidenta dejó un fuerte mensaje para la oposición y los medios de comunicación: «¿No será hora de que paren un cambio muchachos y muchachos? Con todo el derecho que hay a disentir, a debatir, a pensar distinto. No a mentir, a engañar».

«Esto es de lo que tenemos que hablar los argentinos y argentinas, cómo vamos a hacer para revertir esta realidad. La pandemia va a terminar, se va a acabar, vamos a estar todos y todas vacunados, pero después vamos a tener que hacernos cargo del muerto que nos dejaron. A los responsables de habernos dejado este muerto les pido un poco más de humildad, solidaridad y patriotismo», exclamó.

Asimismo, llamó a dejar el odio de lado ya que uno «se siente mucho mejor cuando uno no odia» porque «es mucho más saludable no odiar». «El odio amarga, envejece, estresa, prueben con amor. Da muchísimo más resultado», recomendó.

Qué es el Plan Qunita

El Plan Qunita se implementó durante la gestión presidencial de Cristina Kirchner en 2015, pero fue luego discontinuado por la administración de Mauricio Macri tras denuncias judiciales que realizó por una supuesta malversación de fondos por compras con sobreprecios. Estaba destinado a todas las mujeres embarazadas titulares de la Asignación por Embarazo.

El reciente sobreseimiento de todos los procesados en la causa del Plan Qunita por inexistencia del delito volvió a visibilizar el programa puesto en marcha hace exactamente seis años.

En el mes de julio, el Tribunal Oral que debía juzgar a 18 procesados por supuestos delitos en el llamado Plan Qunita de provisión de kits para recién nacidos sobreseyó a todos los acusados, al hacer lugar a un pedido fiscal por inexistencia de delito.

«La judicialización de la política frenó un programa que salvaba vidas. Hasta esa denuncia, el programa había disminuido la mortalidad infantil en un 8,5%», evaluó -tras la decisión judicial- el ministro del Interior, Eduardo «Wado» de Pedro en su cuenta de Twitter.

El cierre de la causa Qunita

La decisión de los jueces del Tribunal Oral Federal 8 benefició a exfuncionarios kirchneristas como Aníbal Fernández, Daniel Gollan y Nicolás Kreplak, entre otros, y a empresarios que proveyeron los insumos para el kit.

Los jueces Adrián Grünberg, José Michilini y Ricardo Basílico ordenaron además levantar los embargos que había dictado en el caso el fallecido juez federal Claudio Bonadio.

El Tribunal resolvió dictar los sobreseimientos luego de un contundente dictamen de la fiscal de juicio, Gabriela Baigún, quien demolió la denuncia original de la diputada Graciela Ocaña y -en base al análisis de dos pericias contables- concluyó que no hubo perjuicio para el Estado, aseguró que no fue direccionada la licitación y subrayó que el kit cumplía con el objetivo de lograr «un comienzo de vida equitativo».

El Plan Qunita se implementó durante la gestión presidencial de Cristina Kirchner en 2015.

En los seis meses que funcionó, se distribuyeron 74.408 kits a 289 maternidades en todo el país, de los cuales 43.600 (un 60 por ciento del total repartido) fueron entregados a las familias.

El Programa Qunita estaba destinado a todas las mujeres embarazadas titulares de la Asignación por Embarazo (AE) otorgada por ANSES y además proponía el seguimiento de las mamás durante el embarazo, en todas las acciones complementarias al cuidado del embarazo: desde los controles prenatales, el parto y controles posteriores.

De esta manera, se busca garantizar no sólo el acceso equitativo a insumos y recursos necesarios para el cuidado del bebé, sino también un seguimiento adecuado durante el período de gestación.

El kit Qunita contaba con un portabebé, cuna, indumentaria para el bebé y la mamá, elementos de cuidado e higiene (termómetro digital, toalla y toallón, babero y cremas, entre otras cosas), ropa de cama, juguetes, una guía y el kit de viaje.

Fuente: Página12